Hay días en los que no haces demasiado, pero terminas agotado. La causa no siempre es física: es la acumulación constante de pensamientos pendientes que nunca se cierran del todo.
Categoría: Mente y emociones
Hay momentos en los que no estás trabajando, no estás ocupado… y aun así sientes que no descansas. Esta sensación es más común de lo que parece y tiene una explicación sencilla.