No siempre es indecisión ni falta de claridad. Muchas decisiones pequeñas se posponen porque el entorno y el momento no ayudan a que la mente cierre nada.
Categoría: Vida y hábitos
No siempre es lo que comes ni las horas que duermes. Hay un tipo de cansancio que aparece a media jornada y tiene más que ver con cómo distribuyes tu atención que con tu cuerpo.
No siempre es falta de tiempo ni exceso de trabajo. A veces es una forma de organizar el día que impide sentir cierre, descanso y satisfacción al terminar.
No es una rutina complicada ni un cambio radical. Es un gesto automático que haces nada más empezar el día y que influye más de lo que imaginas en tu energía y en tu estado mental.
Dormir no siempre equivale a descansar. Hay pequeños hábitos nocturnos que impiden que tu cuerpo y tu mente se recuperen, aunque pases horas en la cama.