No es una rutina complicada ni un cambio radical. Es un gesto automático que haces nada más empezar el día y que influye más de lo que imaginas en tu energía y en tu estado mental.
Etiqueta: hábitos diarios
Un gesto tan común que casi nadie lo cuestiona. No duele, no molesta, pero poco a poco drena tu energía mental. Identificarlo puede cambiar cómo te sientes cada día.